Miedos
¿Por qué la gente no admite que tiene miedos? -me dijo. Porque les da miedo admitirlo –respondí. ¿Cuáles son mis miedos? –pensé… E inmediatamente una lista infinita de palabras se derramó sobre mí, como cuando te subes a una silla para sacar algo de la parte alta del clóset y todo se te viene encima. Tienes que decidir rápidamente si agarrarte para no caer, protegerte para que nada te dé en la cabeza, o hacer alguna clase de maroma que te permita atrapar algunas cosas en el aire. A mí se me cayeron todos los miedos encima, porque sólo tuve reflejos para agarrarme fuerte y verlos pasar, boquiabierta. Algunos me golpearon, eran pesados. Descubrí que eran muchos, porque no paraban de caer. Como la lluvia de hoy. Me bajé de la silla y me senté sobre la cama, como hago siempre que ordeno mis papeles. Las facturas de la luz aquí, las del teléfono aquí, los estados de cuenta más allá y la bolsa de basura siempre a un lado, para todo eso que no sirve y que luego tiro con tanto gusto. Quise or...