El Fotingo (II)
Después de obtener la aprobación de Don Arquímedes, los dos jóvenes me sacaron de ahí, recogieron las pocas piezas que aún quedaban tiradas en los potreros y me llevaron a un taller mecánico en Maracaibo. El taller pertenecía a un hombre alto y delgado, a quien llamaban "El Maestrico" por su inigualable habilidad para arreglar todo desperfecto mecánico. El Maestrico era muy amigo de Joaquín y Mingo, y esperaba con ansias la llegada del carro que iba a recorrer las Américas. Incluso le avisó a un grupo de amigos, quioenes se juntaron a esperarme. Cuando ví a toda esa gente, me sentí importante por primera vez en mi vida, aunque pasé una gran vergüenza. No me había dado cuenta de que, sobre mi motor se había pegado lo que en machiques llaman "cacure" que no es más que un nido de abejas. Todo mi público tuvo que salir corriendo cuando me movieron para bajarme y se alborotaron los insectos, incluso alguien dijo "¿Y ustedes piensan viajar a Eastados Unidos en una ca...