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El Fotingo (II)

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Después de obtener la aprobación de Don Arquímedes, los dos jóvenes me sacaron de ahí, recogieron las pocas piezas que aún quedaban tiradas en los potreros y me llevaron a un taller mecánico en Maracaibo. El taller pertenecía a un hombre alto y delgado, a quien llamaban "El Maestrico" por su inigualable habilidad para arreglar todo desperfecto mecánico. El Maestrico era muy amigo de Joaquín y Mingo, y esperaba con ansias la llegada del carro que iba a recorrer las Américas. Incluso le avisó a un grupo de amigos, quioenes se juntaron a esperarme. Cuando ví a toda esa gente, me sentí importante por primera vez en mi vida, aunque pasé una gran vergüenza. No me había dado cuenta de que, sobre mi motor se había pegado lo que en machiques llaman "cacure" que no es más que un nido de abejas. Todo mi público tuvo que salir corriendo cuando me movieron para bajarme y se alborotaron los insectos, incluso alguien dijo "¿Y ustedes piensan viajar a Eastados Unidos en una ca...

El Fotingo (I)

Me llamaban Fotingo, aunque el nombre me lo dieron a los 19 años. Nací en 1928, en Detroit, Michigan. Fue un parto múltiple, al lado había muchos como yo. Estaba recién nacido cuando un hombre de mi país, Estados Unidos, me llevó a un país del Caribe, Venezuela. A mí me habría gustado conocer al menos las carreteras de mi lugar de nacimiento. Y no es que no me gustara vivir ahí, en América del Sur, pero hacía demasiado calor y mi radiador tenía que hacer maravillas para sobrevivir mientras llevábamos a la gente de Maracaibo a Machiques, en una época en la que era muy difícil llegar aunque los dos lugares estuviesen en el mismo estado, Zulia. Con toda esa actividad me fui deteriorando poco a poco y decidieron venderme al propietario de una hacienda. Me humilló el poco dinero que pidieron por mí, juro que mi motor estaba en perfectas condiciones. Pronto descubrí las intenciones de mi nuevo dueño, un hacendado muy trabajador y con un fuerte carácter, de apellido Romero. Me desarmó. cada p...