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Mostrando las entradas con la etiqueta poesía

Un corto para siempre

Seguro es lo inseguro Constante el cambio Estable el movimiento Sólido lo maleable Intangible lo palpable Firme lo vulnerable Incuestionables las dudas Sutil la torpeza Volátil lo arraigado Eternos los finales

Tiempos

Los siempres que, suicidas, se lanzan al vacío desde tu boca no saben que no son siempres que van a morir recién nacidos . Tan cortos como esos nuncas convertidos en a veces en quizases o talveces radicales altibajos Ese tiempo inmedible que te arroja a distancias igual de inclaculables me rellena de vacíos E n un mañana de estos yo tendré monosílabos y consejos de autoayuda en respuesta a tus ahoras Tendré rosarios de miedos, y  paciencias al mayor para tus lágrimas y me quedaré esperando Llegará e l hoy repentino en el que seré yo  de nuevo y tu volverás a ser tú y esos dos se enc o ntr ará n sin reconocerse

Un abrazo

Ese abrazo Bisnieto de otros mil Muertos antes de nacer Se queda conmigo Esa mano Tan presentida Sigue atada A todos mis dilemas Ese rostro Tranquilo y presagiado Se metió en mis pupilas Y en los sueños de ayer Esas frases Verdades malditas Resuenan en mi caja Con eco largo y sonoro Ese adiós Con rostro de hasta pronto Se fue contigo Pero quedó tu sombra

Hoy no

Si fuera el instante de montañas rusas, ires y venires cargas extremas sacrificios vagos trabajos forzados te convocaría Si quisiera ver tus oscuridades salvarte, que me salves meterme de nuevo en tus descaminos te escribiría Si me complaciera pulsar tus dilemas sacarte las cuentas restarme contigo hundirme en tus dudas tejer soluciones te llamaría Si hoy contemplara descontar minutos otorgar segundos forjar lágrimas clavarte en mis ojos herir mi garganta descoser mi boca te buscaría Pero justo ahora que el cuerpo es más mío, tallado en caricias lleno de alegrías caliente y confiado si tocas mi puerta no te la abriría

Confidencias (Enero 2006)

Ayer, mi niña grande se marchó de su casita de San Bernardino; y cuando el taconeo marcó camino de la calle, la taza comentó el triste detalle de una lágrima caida en el café; a lo cual dijo el platillo: yo lo sé, pues otra lágrima saltó sobre mi borde y la mesa, concorde, dijo a los dos: la tuve reclinada y le vi humedecida su mirada con mil preguntas de por qué pintadas en su frente y mejillas, oyendo ésto, confesó la silla: yo he soportado el peso de su alma con un derrumbe de soledad, sin calma, más gravitante que su cuerpo leve, y cada loza donde pisa y mueve la sombra sobre el piso, ratificó que no sentía el hechizo de su rauda pisada trotona, alborozada de pájaro entre ramas. También la suave almohada de su cama dijo saber qué pasa, "Ella llora, me abraza y tantea al lado mío el espacio vacío del frágil amor ido". ...Yo, que conozco el nido de mi pájara-niña supe todo por el modo en que me guiña cada objeto que calla, pero entre su silen...

Regalo de cumpleaños

El mejor de mis regalos: I Eres la alegría vertida como miel en nuestro pan, cuando las horas nos dan de decirte ¡Bienvenida! Eres la esperanza erguida en este lento calvario de no apurruñarte a diario, mientras la dosis calmante es tachar los días faltantes por verte, en el calendario II Eres la heroína bella de nuestro filme real y el asomo lacrimal que en la mirada destella. Eres la indeleble huella conque tus pies juguetones marcaron dos bendiciones de amor divino y vibrante en el papel palpitante de nuestros dos corazones. III Eres aliento vital que viaja allende los mares, cuando por los celulares timbra tu voz musical, pronunciando angelical: "hola, mamá, bendición". Eres batalla y pasión por la tierra prometida de trigo, libertad, vida, paz y significación. IV Eres la fuerza motriz conque me impulso a más años, feliz de que tu cumpleaños sea un cumpleaños feliz. Ofrenda, cual el de Asís, a Dios tu alegría y tu calma. Cuid...

Como el mundo

La barriga de una embarazada es como el mundo. Redonda, como si alguien se hubiese quedado sin aire el día que la infló. Está llena de vida, como el mundo y esa vida se alimenta de él. Cuando se abusa de la tierra es como la madre cuando bebe o fuma demasiado, se desatan tormentas, terremotos y deshielos. Las hormonas del planeta castigan a la vida con su mal humor y sus antojos. Las montañas patean, el mar produce náuseas. Cuando la madre se cuida, el mar permanece tranquilo y el planeta nos regala su verde, los colores en los peces, en las flores, en los atardeceres. El sol sale cuando tiene que salir, para todos. El bebé nace y la sonrisa de la madre justifica la existencia del mundo. Cuando la madre hace idioteces, como la guerra, es cuando se acaba el mundo. Porque cuando un niño muere, se acaba el mundo. Un día y otro día el mundo se acaba.

Soy mi cuerpo

SOY MI CUERPO. Y mi cuerpo está triste, está cansado. Me dispongo a dormir una semana, un mes; no me hablen. Que cuando abra los ojos hayan crecido los niños y todas las cosas sonrían. Quiero dejar de pisar con los pies desnudos el frío. Échenme encima todo lo que tenga calor, las sábanas, las mantas, algunos papeles y recuerdos, y cierren todas las puertas para que no se vaya mi soledad. Quiero dormir un mes, un año, dormirme. Y si hablo dormido no me hagan caso, si digo algún nombre, si me quejo. Quiero que hagan de cuenta que estoy enterrado, y que ustedes no pueden hacer nada hasta el día de la resurrección. Ahora quiero dormir un año, nada más dormir. (Jaime Sabines, él lo dijo mejor de lo que yo podría)