El espasmo que es Madrid


Madrid con lluvia es como un espasmo
Leonardo Reyes

Madrid, cuando llueve, es un espasmo.

Y lo era, hace veinte años

Cuando mis inocentes pies recién llegados

Se perdieron por Lavapiés.

Era sábado, llovía a mares,

No sabía dónde estaba mi casa,

No tenía a quién llamar

Y fui consciente de que no conocía a nadie,

A nadie a menos de 15 mil kilómetros.


No sabía dónde estaba mi casa,

Esa casa nueva que aún no me reconocía

Ni yo asumía sus aromas.

La lluvia me mojaba

Y el espasmo que era Madrid

Se metía en mi estómago

Para convertirme en espasmo,

Para llorar juntos bajo las gotas

Porque daba igual

Porque las lágrimas se confundían con la lluvia

Y en este continente a nadie le importaba si yo lloraba.


Un espasmo

para meterme en un portal cualquiera

Cuando solo sabía una calle y un número

Buenavista, 30, Lavapiés

Yo no sabía si seguía en Lavapiés

No sabía si daba vueltas sobre el mismo camino

Y el espasmo se hizo tan grande

Que explotó en mi pecho

y me entregué, que pase lo que tenga que pasar

que llueva, que escampe,

que mis lágrimas se vayan por la alcantarilla

Ya no tengo país, si es que un día lo tuve

soy yo y la lluvia y el espasmo que ya no es

y una calle que se me esconde,

un país que habla con la zeta,

que come a las dos de la tarde

y cena a las nueve de la noche.

Un barrio que no tiene lógica

Porque nada tiene lógica

El exilio es un espasmo

Como Madrid cuando llueve

Como yo cuando no encuentro

Esa casa que no es mi casa.

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